Quien soy yo no es importante, me llamo María, pero solo soy una persona común que un día se paró a reflexionar y se dio cuenta de que cualquier cosa puede quitarte el hambre, pero cualquier cosa no "te alimenta".
Yo como supongo muchos de vosotros también pensaba que todo lo que se podía comprar para comer en un supermercado debería ser necesariamente bueno para un ser humano y no era muy cuidadosa en mis elecciones, pero hoy en día tengo más dudas... y por eso os aconsejo que os inclinéis por la comida real, como pista os diré que la comida real tiene poco embalaje, habitualmente ninguno o en caso de tenerlo muy pocos ingredientes y generalmente (salvo excepciones) sin números ni nombres "extraños".
Esa web no pretende promover ningún estilo de alimentación en concreto, dieta vegetariana, vegana, paleo, cetogénica, mediterránea etc. solo pretende que puedas comprobar si en tu alimentación habitual estas olvidando algún nutriente importante.
Siempre me fascinó la historia de James Lind , es desde mi punto de vista bastante importante y sin embargo poco conocido, era un médico escoces nacido en 1716 que probablemente fue de las primeras personas que descubrió de forma empírica lo que comentaba al principio, cualquier cosa te puede quitar el hambre, pero quitarte el hambre no es suficiente. Aunque Hipócrates también habría llegado a una conclusión parecida a juzgar por su famosa frase "Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento"
Aunque no conozcáis a James Lind seguro que a muchos de vosotros os suena la historia del escorbuto, esa terrible enfermedad que afectaba a los marineros durante las largas travesías, morían a miles después de pasar un auténtico calvario que empezaba por simple cansancio y terminaba con terribles hemorragias internas y finalmente la muerte, podéis visitar muchas webs donde describen con detalle la entonces conocida como "la plaga del mar", pero lo importante es en este caso cual era la causa.
La causa era falta de vitamina C, en aquel entonces los marineros se alimentaban básicamente de galletas y carne en salazón que era lo que más fácilmente podía aguantar sus largas travesías, y como les quitaba el hambre a nadie se le había ocurrido pensar que eso no era suficiente.
Fue James Lind quien lo descubrió tras realizar una serie de estudios científicos a la tripulación afectada por este mal en el barco HMS Salisbury, dándoles a tomar distintos remedios de la época y una de las opciones eran naranjas y limones
Si bien Lind no fue el primer en sugerir los cítricos como cura para el escorbuto, al parecer el remedio ya era conocido por los españoles un siglo antes del nacimiento de Lind, sí fue el primero en estudiar su efecto en un experimento sistemático.
Dividió a los marineros en grupos y a cada uno le suministró uno de los diferentes remedios: vinagre, ácido sulfúrico, limones y naranjas, agua de mar, agua de cebada y nuez moscada. Solo el grupo al que le dio naranjas y limones superó el escorbuto. Además, observó que la gente cuya dieta era escasa o nula en frutas y verduras era la que padecía de este mal.
Se considera como uno de los primeros experimentos clínicos reportados y controlados en la historia de la medicina, particularmente por el uso de grupos de Control.
Lind convenció al Capitán Cook que debía alimentar a su tripulación con frutas frescas, sobre todo con cítricos, ricos en vitamina C.
Sin embargo, Lind relacionó el remedio con los cítricos, pero no con la vitamina C y en su afán de preparar su remedio contra el escorbuto cometió el error de convertir los limones en “alimentos procesados” pretendiendo conservarlos por más tiempo, para lo cual preparó un concentrado hirviendo los cítricos en agua sin saber que al hervirlos la vitamina C se reduce. Lamentablemente, los siguientes viajes en los que se utilizó este método también sufrieron el escorbuto.
Hasta 1789 no se dio crédito a las investigaciones de Lind y un médico de la Royal Navy presionó hasta conseguir que se estableciese el limón o el jugo de limón como elemento imprescindible en la dieta de los marineros, y la armada británica comenzó por fin a tomar medidas efectivas contra este mal, a tal punto que el antiguo escudo de la Royal Navy incluía limones.
Aunque en algún momento cambiaron el limón por la lima (lime), que obtenían en las colonias británicas del Caribe y esta es la razón por la que a los marineros británicos se les llamaba Limey.
Ese es más o menos el resumen de la historia que podéis ampliar en numerosas páginas web, pero para mí lo Importante es la conclusión, si la vitamina C resultó ser tan importante, ¿porque no habrían de serlo otras vitaminas y minerales?
De ahí nació esta App web, del interés por comprobar si yo estaba consumiendo los alimentos necesarios para llegar a los requerimientos mínimos de vitaminas y minerales considerados necesarios hoy en día. Si vosotros también tenéis interés o simple curiosidad espero que esta App web pueda seros de ayuda.